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- No se trata de una rectificación de Zapatero sino de un cambio de postura por oportunismo político - CONCAPA señala la falsedad en que se ha apoyado la proposición no de ley de retirar crucifijos - El Gobierno, por un lado, dice ofrecer un Pacto Educativo pero, por otro, pretende imponer su ideología laicista y de género Madrid, 4 de diciembre de 2009.- CONCAPA celebra la aparente marcha atrás del Presidente del Gobierno, quien dijo ayer que su intención no es retirar los crucifijos de los centros escolares. Somos consientes de que no se trata de una rectificación de Zapatero sino de una postura de oportunismo político, con la que simplemente aplaza la decisión de su retirada de este símbolo de todos los colegios españoles. Zapatero empezó negándose a recibir tres millones firmas en 2005, cuando los padres solicitamos que la asignatura de Religión y su alternativa fueran evaluables y computables. Desde entonces, ha ido acentuando el ataque a la educación y a la familia. Estas actuaciones dejan claro el cinismo y el oportunismo del Presidente del Gobierno, quien no merece credibilidad alguna, ya que por un lado dice ofrecer un Pacto Educativo y por otro pretende imponer su ideología laicista y de género a los padres, sin respetar sus convicciones. Y lo que es más peligroso, quiere adoctrinar a nuestros hijos con el objetivo -como en su día preconizó el socialista y director general de Enseñanza Primaria de la II República, Rodolfo Llopis- de “apoderarse del alma de los niños”. Del mismo modo, CONCAPA advierte de la falsedad en que se ha apoyado la proposición no de ley de retirar crucifijos, debido a la ausencia de jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre esta materia. Esto muestra que, una vez más, el partido en el poder nos ha mentido. La incoherencia del Gobierno pretendiendo que un país aconfesional sea laicista, se aprecia en el trato otorgado a otras religiones para las que, incluso, se diseñan menús especiales en los comedores escolares y hospitales acordes con sus creencias. Es decir, que el Gobierno quiere retirar los crucifijos por ser un signo religioso del cristianismo pero no tiene inconveniente en respetar los de otras religiones. El artículo 16.3 de nuestra Carta Magna dice que “los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Pues bien, esa cooperación con los colegios católicos no se aprecia por ninguna parte. Desde CONCAPA también queremos advertir que el Gobierno está pretendiendo la aprobación de una norma que eufemísticamente denomina “Ley de Libertad Religiosa”, que tampoco constituye una demanda social, y con la que, sin duda, pretende reducir la libertad religiosa en un acto más de totalitarismo. Finalmente, consideramos que con estas actuaciones el Gobierno busca dividir la sociedad y despistar la atención de su manifiesta incompetencia en temas educativos, donde cada año obtiene crecientes índices de fracaso y abandono escolar. Olimpia García Calvo Tel.: 646 086 174 Gabinete de Comunicación de CONCAPA e-mail:
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